Preguntas frecuentes

1. ¿QUÉ ES UN PARAPENTE?

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Practicando en el campo de aterrizaje

Un parapente es una aeronave construida sólo de tela y cuerdas con el que es posible despegar y aterrizar de pie (sin ruedas). La campana tiene forma de ala, con un perfil igual que los de los aviones, y, al igual que las de estos, proporciona sustentación a partir de cierta velocidad.
Abierta, el ala tiene una superficie cerca de 30 metros cuadrados. Plegada, la puedes meter junto con los accesorios (botas, casco, abrigo,…) dentro de una mochila grande.

¿Qué diferencias hay entre un parapente y un paracaídas?

La diferencia esencial es el uso al cual está destinado: el parapente es para salir a volar desde una montaña, o remolcado con un cable, y volar tanto rato y tan lejos como sea posible. El paracaídas es para abrirlo después de un rato de caída libre y bajar lo más rápidamente posible (dentro de unos límites, claro) hasta el campo de aterrizaje para poder volver a hacer otro salto. Esta diferencia esencial en el uso que se les pretenden dar ha hecho que, desde un origen común, el parapente y el paracaídas hayan evolucionado hasta convertirse en aparatos completamente diferentes. Si intentásemos abrir un parapente para detener una caída libre reventaría. Por otra parte, un paracaídas no nos permitirá hacer los vuelos que se pueden hacer en parapente, ya que si un parapente tiene una relación de planeo de 7:1 (avanza siete metros por cada metro que cae), los paracaídas a duras penas llegan a 3:1.

¿Cómo se dirige?

Llevas en las manos dos anillas que están unidas a la parte de atrás del ala (borde de fuga). Al bajar la mano izquierda, se baja la parte izquierda del borde de fuga. Esto hace que la parte izquierda del ala se frene y gire a la izquierda. Tirando de las dos anillas al mismo tiempo frenas, y volviendo a levantar las manos aceleras.
El parapente tiene una propiedad especial que no comparte con ninguna otra aeronave: al dejar los mandos se coloca inmediatamente recto y vuela en línea recta. Esto hace que sea la aeronave más fácil de pilotar, pues no exige tanta sensibilidad en los mandos como, por ejemplo, un ala delta o una avioneta.

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Último despegue del día

¿Puedo volar muy alto? ¿Y muy lejos?

En los Pirineos es habitual volar a 3.500 ó 4.000 metros de altura. En Sierra Nevada se ha llegado hasta los 5.500. En algunas zonas de vuelo de Sudáfrica es habitual llegar a los 6.000 metros.
Pero el verdadero objetivo de los pilotos, y el motivo por el cual se molestan en ganar estas alturas astronómicas (¡con el frío que hace!), es volar lejos y hacer grandes recorridos. El récord de Cataluña de distancia lo tiene Josep Antòn Solís con un vuelo de 142 Km. desde Àger (cerca de Balaguer) hasta Molló (cerca de Camprodon). El récord del mundo pasa de los 500 Km.

Evidentemente, para conseguir estas distancias se requiere habilidad y experiencia. Los vuelos de los principiantes, siempre de bajada, difícilmente pasan de los cinco o seis kilómetros que pueden separar el despegue del aterrizaje.

¿Cuánto dura un vuelo?

El récord de permanencia sobrepasa las 24 horas, y la Federación Aeronáutica Internacional (organismo dedicado a estos asuntos) ya no acepta récords en esta categoría.
Los buenos pilotos vuelan entre dos y ocho horas cada día bueno de verano. Los vuelos de los principiantes no acostumbran a durar más de doce minutos.

¿Dónde puedo despegar y aterrizar?
Es posible salir de prácticamente cualquier sitio inclinado suficientemente libre de obstáculos. Prácticamente todas las cimas del Pirineo, por ejemplo, son “volables”.
El aterrizaje en parapente es, a causa de su baja velocidad, mucho más fácil que en ala delta o en planeador. Un buen piloto puede aterrizar fácilmente en un espacio de 15×30 metros, siempre y cuando no existan demasiados obstáculos alrededor.

¿Es seguro?

La seguridad en parapente depende de la buena formación del piloto y de la adecuación del ala y las condiciones meteorológicas a su nivel. Volar con una formación insuficiente, con una vela demasiado difícil, o en condiciones que te superan puede ser muy peligroso.
Los accidentes en la escuela prácticamente se han suprimido en los últimos años gracias a la profesionalización de los instructores. Los vuelos en escuela, realizados con alas fáciles de pilotar y siempre en condiciones de aire en calma, comportan un riesgo mínimo. La cualidad de la formación, y un cierto control de los pilotos recién salidos de la escuela gracias a un sistema de titulaciones, hacen que los accidentes entre los principiantes hayan disminuido en los últimos años a niveles realmente bajos, a pesar de que la posibilidad de un accidente sigue, evidentemente, existiendo.
Otra cosa es el vuelo preferido por los pilotos de alto nivel y los competidores, en condiciones térmicas y turbulentas. El parapente no se comporta especialmente bien en estas condiciones y se necesita mucha experiencia y pericia para controlar determinadas situaciones. Manteniendo siempre una altura prudencial (100 metros o más) garantizaremos nuestra seguridad, pero volar bajo estas condiciones puede ser realmente peligroso. Cada año, aproximadamente un 2% de los competidores en activo sufren un accidente necesitando asistencia médica. Igual que en otros deportes de riesgo, como el motociclismo o la escalada, el deportista escoge el riesgo que está dispuesto a correr.

Condiciones meteoreológícas para volar en parapente

¿Debe hacer mucho viento?

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A punto de despegar

Al contrario, es mejor que no haga demasiado. Un viento hasta 15 Km./h nos ayuda a salir. Entre 15 y 30 Km./h puede suponer ciertos problemas a los principiantes, pero todavía es posible salir a volar sin problemas. A partir de 30 Km./h el despegue se dificulta, y cuando el viento supera la velocidad máxima del parapente (entre 35 y 55 Km./h según el modelo), se deberá pensar en aterrizar inmediatamente, pues el vuelo puede ser realmente peligroso.
Es importante que el viento nos venga más o menos de cara en el despegue. Si nos viene de atrás tendremos que correr mucho para conseguir que el ala tenga suficiente velocidad para volar. Con más de 5 Km./h de viento de cola es prácticamente imposible despegar.

¿Qué hago si el viento cambia mientras estoy volando?

En la escuela aprenderás a predecir la llegada de frentes y tormentas, que pueden comportar cambios súbitos de viento tan fuertes que te pueden llegar a hacer perder el control del ala. Aparte de estas situaciones, los cambios súbitos de viento se perciben como turbulencias, que la estructura flexible del parapente absorbe sin problemas, exceptuando alguna plegada ocasional.
Las plegadas, que son perdidas de forma del ala provocadas por la turbulencia, pueden ser peligrosas si no sabemos como controlar el parapente plegado. Por esto es imprescindible pasar por la escuela y realizar los primeros vuelos bajo la estricta vigilancia de un instructor, hasta conseguir suficiente experiencia en el pilotaje para poder enfrentarse solo a una situación de este tipo.
Por otra parte, una vez sepas como controlarlas, las plegadas dejan de ser un problema. En los vuelos en condiciones turbulentas, como las que se dan en los mediodías del verano, las plegadas son habituales, y los pilotos controlan perfectamente el parapente siempre y cuando mantengan la distancia de seguridad con la montaña (100 metros o más).

¿Qué tengo que hacer para subir?

Igual que los planeadores, las alas delta y los buitres, puedes ganar altura volando dentro de corrientes de aire ascendente. Estas corrientes de aire pueden ser provocadas por el viento soplando contra una montaña y viéndose obligado a subir para superarla, o por burbujas de aire caliente que suben dentro de un aire ambiente más frío.

¿Hace mucho frío, allí arriba?

La temperatura baja aproximadamente un grado cada 300 metros de altura. Esto, junto con una velocidad de vuelo de alrededor de 40 Km./h, hace que sea necesario abrigarse incluso en verano.

Requisitos para volar en parapente

¿Hay que estar muy fuerte?

Solo el aprendizaje necesita una cierta forma física, y tampoco demasiada. Si eres capaz de cargar una mochila de 10 Kg. y de correr un poco puedes volar en parapente.

¿Han de ser los pilotos de una cierta edad, sexo, peso o tamaño?

Según la Federación Aérea Catalana las personas de menos de 14 años no deberían volar, pues todavía no tienen la madurez necesaria para evaluar los riesgos y tomar decisiones con suficiente prudencia. Aparte de esto, hay parapentistas de todas las edades, incluso octogenarios.
El parapente es un deporte que no exige fuerza, y por tanto las mujeres lo practican con total igualdad de condiciones con los hombres. De hecho es frecuente encontrar mujeres clasificadas en los primeros lugares en las competiciones internacionales, y dos chicas han sido campeonas de Inglaterra y de Francia.
El peso y el tamaño tampoco son ningún problema. Las persones muy pequeñas (menos de 45 Kg.) tendrán menos opciones a la hora de escoger un parapente, pues la mayor parte de los fabricantes no hacen, por cuestiones de mercado, parapentes tan pequeños. Las persones muy grandes (más de 110 Kg.) tendrán de volar con un parapente biplaza.

¿Es necesario tener una licencia para volar?

Realmente no. La ley no lo exige. De todas formas es irresponsable volar sin un seguro de accidentes y de responsabilidad civil. Por esto es aconsejable disponer siempre de una licencia federativa en vigor. Y si piensas que es cara, párate a pensar que pagas por el seguro obligatorio de accidentes de tu coche. Teniendo la licencia federativa, además, contribuyes a mantener la estructura federativa, que está dedicada a hacer progresar el deporte en todos sus aspectos.
Nota: esta es la situación actual en Cataluña. En otros países puede ser diferente (y de hecho acostumbra a serlo).

¿Cómo puedo aprender a volar?

Solamente hay una respuesta: ve a una escuela. Volar en parapente es muy fácil, pero hacerlo sin los conocimientos, supervisión y ayuda necesarios puede ser muy peligroso. Recuérdalo: la aeronáutica no es ninguna broma. Exige que la escuela esté reconocida por la federación de tu país. Busca una escuela con el respaldo de un buen club. Un club activo no es solo garantía de una buena acogida una vez hayas acabado el curso. También es indicador de una buena escuela, pues normalmente los clubes se han ido formando a partir de los alumnos que han ido saliendo de la escuela.

2. ALA DELTA

¿Qué es y cómo funciona una ala delta?

¿Qué es una ala delta?

Una ala delta es una aeronave, construida de tubos y tela, que vuela sin motor despegando desde una montaña o remolcada con un cable. La característica distintiva del ala delta respecto de los planeadores es la posibilidad de despegar a pie, sin necesidad de ruedas.
Una vez plegada, el ala delta queda reducida a un paquete de entre cuatro y seis metros de largo y unos 30 cm. de diámetro que se puede transportar fácilmente sobre la baca de un coche.

¿Cómo se dirige?

Vas colgado del punto central del ala. Cogiéndote al triángulo, puedes desplazar tu cuerpo a derecha e izquierda, adelante y atrás. Al hacerlo, el centro de gravedad del ala se mueve, y el ala se inclina hacia ese lado: tirando el cuerpo a la derecha, giras a la derecha; tirando el cuerpo a la izquierda, giras a la izquierda; tirando el cuerpo adelante (tirando del triángulo), aceleras; y tirándolo atrás (empujando el triángulo), frenas.

¿Puedo volar muy alto? ¿Y muy lejos?

Volando en condiciones meteorológicas favorables, se llega habitualmente, en los Pirineos, a los 3.000 ó 3.500 metros de altitud, o incluso a los cuatro-mil. Al sur de la Península Ibérica (Sierra Nevada) se ha llegado a los 5.500. En algunas zonas de vuelo de África y los Estados Unidos es habitual volar a 6.000 o 7.000 metros de altitud, siendo necesario el uso de oxígeno.
Pero el verdadero objetivo de un piloto de ala delta no es subir muy alto, sino hacer grandes recorridos. Los pilotos experimentados hacen habitualmente idas y vueltas de más de 100 km. En Cataluña el vuelo más largo lo hizo Quico Viñas, desde Áger (que está a menos de 10 km. de la frontera con Aragón) hasta Figueres. El récord del mundo lo tiene el piloto americano Larry Tudor, con un vuelo de más de 500 km.
Evidentemente para realizar este tipo de vuelos hace falta conocimientos y experiencia. En los primeros vuelos de principiante no volarás nunca más de 6 ó 7 kilómetros.

¿Cuánto dura un vuelo?

El récord actual pasa de las 24 h., y la Federación Aeronáutica Internacional, organismo encargado de estos asuntos, ya no acepta más récord es en esta categoría.
Los buenos pilotos vuelan entre cuatro y seis horas en un día normal. Otra vez, hay que adquirir los conocimientos necesarios para conseguirlo, y al principio difícilmente volarás durante más de veinte minutos.

¿Dónde puedo despegar y aterrizar?

Es posible despegar de cualquier sitio inclinado (no es necesario que lo sea mucho) y libre de obstáculos. Sencillamente corre pendiente abajo hasta que el ala tenga suficiente viento para sustentarte (entre 25 y 35 km/h). Un poco de viento de cara siempre ayuda, pero no es imprescindible.
Donde se puede o no aterrizar depende de la habilidad del piloto. Un piloto experimentado puede aterrizar en cualquier espacio más o menos plano que haga al menos 15 x 60 m, si no hay demasiados obstáculos. Los principiantes necesitan campos grandes y libres de obstáculos para asegurarse un aterrizaje sin problemas.

¿Es seguro?

Como todo en la aviación, el ala delta puede ser peligrosa si no se va con cuidado. Dicho esto, el ala delta puede ser un deporte muy seguro. Las alas pasan unas certificaciones (HGMA en los Estados Unidos, DHV en Alemania, ACPUL en Francia,…) que garantizan una resistencia estructural y una estabilidad aerodinámica a toda prueba. Los constructores de alas ya no son simples aficionados, sino que son verdaderos profesionales de la construcción aeronáutica. Además, van equipadas con paracaídas de seguridad que han demostrado ser de gran ayuda en les raras ocasiones en que se produce una perdida de control.
De todas maneras, el principal factor en favor de la seguridad sigue siendo la formación del piloto. En una buena escuela no sólo aprenderás a dirigir correctamente el ala, sino que también aprenderás a evaluar las condiciones meteorológicas, a contrastarlas con tu capacidad de pilotaje y en consecuencia decidir volar o no volar. Aprenderás que maniobras pueden ser peligrosas y a que sitios es mejor no ir.
Los errores de juicio en el pilotaje siguen siendo la principal causa de accidentes. En un año dado, aproximadamente uno de cada cien pilotos en activo sufre un accidente necesitando asistencia médica.

Condiciones meteorológicas para volar en ala delta

¿Tiene que hacer mucho viento?

Puedes salir, volar y aterrizar en ala delta con vientos entre cero y 45 km/h. Con más de 60 km/h de viento, la turbulencia asociada hace que el vuelo sea bastante incómodo. El viento ideal para salir y aterrizar es entre 10 y 35 km/h. Durante el vuelo, el viento es menos importante, pues el piloto controla siempre la velocidad del ala respecto al aire, independientemente del viento que haga.

¿Que hago si el viento cambia mientras estoy volando?

Los cambios súbitos de viento se perciben como  turbulencias más o menos incómodas según la magnitud del cambio de viento. Las alas delta son aerodinámicamente muy estables, y se adaptan con facilidad a cualquier turbulencia o cambio sin más consecuencias. Solo los cambios extremadamente fuertes que se pueden encontrar dentro de una tormenta pueden llegar a romperte el ala o hacerte perder el control. Por esto es importante aprender a predecir la formación de les tormentas, y alejarse de ellas.

¿Qué hago para subir?

El aire, aparte de moverse horizontalmente (lo llamamos viento) se mueve también verticalmente. En unos sitios sube y en otros baja. El secreto es saber encontrar los sitios donde sube y permanecer en ellos para ganar altura.
Estas ascendencias se encuentran normalmente al lado de barlovento de las montañas: el viento “choca” contra la montaña y se ve obligado a subir para superar el obstáculo. Lógicamente esta ascendencia irá acompañada de una descendencia comparable en el otro lado de la montaña (sotavento). Frecuentemente veremos las alas delta ir y venir a lo largo de una cresta: están aprovechando esta ascendencia, que no los subirá mucho, pero los permitirá volar durante un buen rato.
También podemos encontrar ascendencias provocadas por masas de aire calientes que suben dentro del aire más frío que les rodea. Estas ascendencias, llamadas “térmicas”, se encuentran sobretodo durante el verano, al mediodía, en cualquier sitio donde la naturaleza del terreno provoque un calentamiento superior al del entorno (piedra, arena, campos de secano,…). Los pilotos de ala delta aprovechan estas ascendencias girando en círculos dentro de la columna de aire ascendente hasta alcanzar alturas que pueden superar los 3.000 metros.

¿Hace mucho frío, allí arriba?

La temperatura baja aproximadamente un grado por cada 300 m de altitud. Esto, junto con el viento constante de 30 km/h o más, hace necesario abrigarse bien incluso en pleno verano, si esperas conseguir altitudes superiores a los 2.000 o 2.500 metros.

Requisitos para volar en ala delta

¿Hay que estar muy fuerte?

No especialmente. El momento más exigente es el aprendizaje, durante el cual tendrás que correr con los 20-25 Kg. que pesa una ala de escuela sobre la espalda. Durante el vuelo no resulta nada cansado. A pesar de ello, un vuelo de varias horas en condiciones turbulentas exige cierta resistencia de brazos. Desarrollarás esta resistencia durante el camino del aprendizaje que te permitirá hacer estos vuelos tan largos.

¿Han de ser los pilotos de una cierta edad, sexo, peso o tamaño?

Hay pilotos de ala delta de todas las edades, desde adolescentes hasta a octogenarios. El límite es más mental que físico. Si eres suficientemente maduro para tomar decisiones que pueden afectar a tu seguridad y tienes suficientes reflejos para ejecutar estas decisiones rápidamente, estás en una edad adecuada para volar. La Federación Española de Deportes Aéreos considera la edad de 14 años la mínima para volar.
Para volar en ala delta es más importante el equilibrio y la resistencia que la fuerza bruta. Por esto las mujeres son tan buenas pilotos como los hombres una vez superada la fase de aprendizaje, que es un poco más exigente físicamente.
El tamaño de las alas ha de ser proporcional al peso del piloto. Como es lógico, todos los fabricantes tienen alas para los pesos más comunes (50-90 Kg.), pero solamente algunos hacen tallas para gente más gruesa o más ligera. Si pesas menos de 50 kg o más de 90, las posibilidades de elección de modelo de ala a la hora de comprar se te reducirán bastante. También puedes tener dificultades para encontrar una ala de segunda mano apropiada para ti. Una posibilidad para la gente MUY pesada es utilizar alas biplaza.
Respecte al tamaño, la restricción está en las tallas de los arneses. La gente muy pequeña o muy grande se tiene que hacer el arnés a medida o hacer ajustarse uno. Los arneses a medida son habituales incluso entre los pilotos de tallas estándar , por tanto esto no es ningún problema.

¿Hay que tener una licencia para volar?

Realmente no. La ley no lo exige. De todas formas es irresponsable volar sin un seguro de accidentes y de responsabilidad civil. Por esto es aconsejable disponer siempre de una licencia federativa en vigor. Y si piensas que es cara, párate a pensar que pagas por el seguro obligatorio de accidentes de tu coche. Teniendo la licencia federativa, además, contribuyes a mantener la estructura federativa, que está dedicada a hacer progresar el deporte en todos sus aspectos.
Nota: esta es la situación actual en Cataluña. En otros países puede ser diferente (y de hecho acostumbra a serlo).

¿Cómo puedo aprender a volar?

Hay tres maneras de aprender a volar en ala delta:
1. Comprándose una ala delta y tirarse de la montaña con ella. A pesar que es el método que utilizaron, a finales de los años 70, algunos de los pioneros, es poco aconsejable.
2. Buscar algún amigo piloto que te enseñe. Es mejor que la opción anterior, pero de todas formas no es aconsejable, porque tu amigo no tendrá seguramente experiencia didáctica, no dispondrá del material adecuado ni tendrá a punto un método de enseñanza comprobado. Todo esto comportará un cierto riesgo durante el aprendizaje y, todavía peor, una formación deficiente que inevitablemente representa peligro.
3. Ir a una escuela. Exige que sea una escuela reconocida por la federación de tu país. Habla con ellos, que te expliquen su método. Averigua si tienen un buen club que los respalde. Un club grande es, a menudo, la mejor garantía de una buena escuela, pues normalmente los clubes se han ido formando a partir de los alumnos que han ido saliendo de la escuela.

3. PARAMOTOR

¿Por qué molan los paramotores?

El concepto de un avión transportable en el maletero del coche es suficiente argumento para interesarse y alcanza la máxima expresión de avión “ultraligero”. También está el hecho de poder despegar con los pies (pese a algún inconveniente y limitaciones), que lo convierte en una aeronave todo-terreno (para playas, praderas, nevados, sembrados e incluso serviría hasta para salir de la azotea de un gran edificio o de la plaza de un pueblo). Debido al radio de giro tan reducido y a su velocidad mínima de vuelo, puede aterrizar prácticamente en cualquier sitio. A los pilotos de parapente se les abre un abanico de posibilidades (no tener que recorrer cientos de km. para llegar a una ladera atestada de gente, poder volar siguiendo el zigzageante cauce de un río, sobrevolar montañas de las que no se puede despegar, volar sobre las nubes o con la capa de niebla pegada a 50 metros del suelo, etc.). En cuanto a la ecología del paramotor, siempre es peor el daño al ambiente de la gasolina que se gasta al conducir 300 km, en un fin de semana para ir a volar a cierta montaña, que los 5 litros que cuestan 2 horas de vuelo cerca de tu casa.

¿Qué es un Paramotor?

Se trata de un parapente motorizado. Se lleva en la espalda un pequeño motor (usualmente de dos tiempos) que va empujando para que el parapente aumente su sustentación y permita ganar altura.

¿Se necesita una licencia de piloto?

No, pero es necesario haber realizado un curso de parapente y otro específico de paramotor. Lo que si es “una buena idea” es estar federado para la práctica del parapente (por contar con un seguro de accidentes y responsabilidad civil).

¿Cómo se “infla” el parapente?

Después de tenderlo en el suelo, gracias a un impulso hacia adelante (igual que se despegaría de una montaña), ayudado por el propio empuje de la hélice, el parapente se coloca encima y sólo resta acelerar a tope para subir suavemente.

¿Cual es el máximo viento para volar?

Hasta unos 15 Km./h de viento suave para los principiantes, y hasta 25 Km./h para los pilotos con experiencia. Despegar sin viento, es un poco más difícil, pero perfectamente posible.

¿Es peligroso?

Pues como todos los deportes aéreos, tiene su parte de riesgo. Pero al estar suspendido de un parapente, no se depende de la fiabilidad del motor, pues si se para, “no ocurre nada”. El nivel de formación y prudencia del piloto condicionan la seguridad del vuelo.

¿Cómo se maneja?

Exactamente igual que un parapente, utilizando los frenos. A esto hay que sumarle el mando del gas, para controlar la tasa de ascenso y descenso.

¿Qué tipo de gasolina se utiliza?

Súper con el 2 % ó el 3% de aceite sintético mezclado. Similar a cualquier moto de 2 tiempos.

¿Cual es el consumo aproximado?

Depende del tamaño de la hélice y del tipo de motor, pero se pueden considerar unos 3 litros por hora. Si se cargan 8 litros, es fácil permanecer hasta 3 horas por el cielo.

¿Cual es el rango de velocidades de vuelo?

De nuevo, depende del parapente utilizado, la carga en vuelo y su sistema de acelerador, pero habitualmente sobre los 45 Km./h de velocidad máxima y los 22 Km/h de mínima. Al acelerar más, se asciende más, pero no aumenta la velocidad horizontal.

¿Cual es la mayor altura que se puede alcanzar?

Hasta 3.500 m. normalmente, aunque el récord oficioso está en 6.000 m. De todas formas, lo interesante es volar a poca altura, pues hace menos frío, se ve mejor el paisaje y la vista del mundo se disfruta de una forma más alegre. Cuanto más alto se sube, más se apagan y confunden los detalles y colores. La sensación de movimiento y velocidad desaparece.

¿Es posible realizar vuelos biplaza?

Por supuesto, aunque requiere un motor más potente y una buena coordinación ayuda para despegar.

¿Qué ocurre si el motor se para?

Pues que el paramotor pasa a ser un parapente normal y corriente, por lo que con “asegurar” siempre algún aterrizaje accesible planeando a motor parado, no hay problema en que se pare involuntariamente.

¿Cuánto tiempo dura un paramotor?

Los motores utilizados, son de uso agrícola, por lo que están diseñados para aguantar cientos de horas sin apenas mantenimiento. Realmente, se puede disfrutar muchos años del paramotor en perfecto estado.

¿Quién puede volar un paramotor?

Prácticamente todo el mundo, sólo es necesario poder correr unos metros con 20 Kg. a la espalda.

¿Cuánto pesa el motor?

Dependiendo del fabricante y del tamaño, pero entre 18 y 25 kg es lo normal. A esto hay que sumarle unos kilos de gasolina, el paracaídas de emergencia los instrumentos de vuelo y el bocadillo.

¿Cuánto cuesta el equipo?

Si todo el equipo es nuevo, su coste puede oscilar entre 5.000 y 8.000 euros. según el modelo que se escoja, (incluyendo parapente, paramotor y accesorios). De ocasión, cuestan alrededor de la mitad.

¿Es posible el uso profesional del paramotor?

Dada la simplicidad y su bajo coste (comparado con otras aeronaves) se utiliza a menudo en publicidad, fotografía, exhibiciones y ciertos usos militares.

¿Existen competiciones?

Hay un Campeonato Mundial, un Europeo y pruebas y campeonatos a nivel nacional. Las pruebas principalmente consisten en navegación, destreza o maniobrabilidad, precisión de aterrizaje y consumo.

¿Qué es el efecto “par motor”?

La hélice crea sustentación al girar (empuje), pero además crea resistencia. El motor y la hélice hacen que el paramotor trate de girar alrededor de la hélice. Al acelerar el paramotor, éste tiende a girar a la derecha. El sentido del giro depende de la colocación del motor y de la dirección de su giro, pero usando el motor en posición invertida (es lo más habitual), la banda derecha se carga mas y baja un poco, provocando que se inicie un leve giro a la derecha. La cuantía de este efecto depende del tamaño de la hélice, de su diseño y de la potencia usada del motor. Los paramotores incorporan distintas soluciones (cada fabricante tiene la suya) para paliar este efecto: pueden verse anclajes del motor desplazados, una banda o cinta del arnés más larga que otra, el uso asimétrico del trim, y hasta dos hélices contrarrotatorias para que una anule el efecto de la otra.

¿Qué potencia se precisa?

La fineza (relación entre lo que se avanza y lo que se cae) del parapente define la necesaria relación entre peso y empuje del motor. hay que tener en cuenta que el peso y volumen del motor van a reducir la fineza del parapente. Entonces para un peso en vuelo normal de 120 Kg. con una parapente básico de fineza 6:1 (avanza 6 metros por cada metro que baja), se requieren 20 kg de empuje para mantener el vuelo nivelado (120 kg /6 = 20 kg). Pero con la influencia de la altitud, humedad y presión, este cálculo no es del todo preciso. Además, hace falta más potencia que la requerida simplemente para el vuelo nivelado, porque antes hay que despegar, subir y poder mantener el vuelo nivelado incluso en aerologías con descendencias, por lo que un empuje estático comprendido entre 35 y 70 Kg. será lo más apropiado. La potencia necesaria que condicione la elección del tamaño y potencia del paramotor depende del peso del piloto y la altitud a la que se quiera despegar habitualmente.

¿Qué parapente elegir?

Lo más fundamental es que se infle fácilmente. Existe el error muy extendido de que es necesario un parapente mayor que el que usaríamos sin motor. Esto es falso, hay que volar con un ala adecuada al peso que tendríamos sin la carga del motor. No hay que preocuparse por la resistencia del parapente, pues se diseñan y homologan con unos márgenes suficientes. Un parapente pequeño se maneja mejor en tierra y vuela más rápido y lejos (como en todas las actividades con motor, donde la velocidad y la potencia lo son todo). También se puede optar por un parapente específico diseñado para el paramotor.

¿Dónde volar con los paramotores?

El principal problema es el ruido, no para el piloto, sino para los vecinos. Tampoco hay que perjudicar a los otros voladores o clubs, porque quizás lleven mucho tiempo tratando de convencer a los lugareños de que no van a fastidiar sus sembrados ni a molestar a sus vacas haciendo pasadas rasantes. Ni hay que volar demasiado tiempo dando vueltas sobre un mismo sitio donde haya gente y se debe elegir correctamente el lugar de despegue y aterrizaje (por suerte, en paramotor SE PUEDE ELEGIR). AGRADECIMIENTOS: Texto original del libro “MANUAL DE PARAMOTOR”, Editorial PERFILS

 

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